Consejos para evitar la masificación de bicis en la montaña

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Una sociedad que va a la montaña es una sociedad sana. Partimos de esa base. Pero existe un problema en la montaña por la masificación; ciclistas, senderistas, corredores, aficionados a las setas, cazadores, caballistas, visitantes ocasionales, etc, compartimos un mismo espacio.

Las Pedelec, nuestras bicis con asistencia al pedaleo (conocidas popularmente como e-bikes), en 2021 y por segundo año consecutivo, han conseguido imponerse a los modelos tradicionales, vendiendo alrededor de 200.000 unidades en nuestro país.

Es el vehículo favorito de los españoles dentro del mercado de los eléctricos. En la actualidad, el parque de bicicletas eléctricas en España se acerca a la cifra de 900.000 (contando todos los tipos no sólo las de montaña), y parece que todavía tiene mucho margen de crecimiento.

Todo esto es muy bueno por muchas y variadas razones. Pero en contrapartida, está claro que somos cada vez más para compartir los mismos espacios, sobre todo los cercanos a las grandes ciudades.

Foto: Albergue Hervás.

Hoy la represión del ciclista de montaña y más si cabe si monta en bicicleta con asistencia al pedaleo, es evidente. Le hemos dedicado reportajes como PROHIBIDO IR AL MONTE CON LA BICICLETA o LA IMAGEN DE LA VERGÜENZA Y MÁS SOBRE LA PROHIBICIÓN DE IR EN BICI POR LA MONTAÑA. Y lo seguiremos haciendo.

Pero quizá haya llegado la hora de entonar un mea culpa también. Hay que buscar soluciones para que el problema de la represión por la masificación no vaya a más y acabe con normas cada vez más restrictivas para todos los usuarios de bicicleta de montaña.

La bici de montaña erosiona. Sí, es cierto. Y cuando vamos a caballo o a pié también. Y cuando nos dirijimos a la montaña con nuestro coche también contaminamos. Pocas actividades humanas son ecológicas.

No se trata de negarlo ni de mirar para otro lado, ni de excusarnos, se trata de ver qué se puede hacer que no sea prohibir, que parece lo fácil:

-Por supuesto, hay que respetar al resto de personas que nos encontremos en el monte. Ante una bici el senderista (buena parte de los ciclistas también lo somos) tiene prioridad de paso y luego el caballista.

Foto: Bike at Forest.

-El colectivo ciclista de montaña siempre se ha caracterizado por su buena educación, amabilidad y cordialidad con el resto de usuarios. Y así debe seguir siendo.

NUNCA salirse con la bici de los senderos y caminos existentes. En los espacios naturales cercanos a las ciudades son más que suficientes lo que ya existen.

-Al monte con la bici vamos a disfrutar de nuestro deporte preferido y de las bondades que nos ofrece la naturaleza. El postureo, las actitudes chulescas o las ínfulas por poseer un aparato tecnológicamente muy avanzado (las bicis eléctricas de gama media o alta que llevamos hoy lo son), mejor las dejamos en casa.

-En espacios delicados, más propensos a la erosión podrían establecerse cupos, es decir, limitar el acceso. Un ejemplo de limitación es La Pedriza de Madrid. Todos los fines de semana y festivos, la barrera de entrada, en el paraje de «La Camorza», permanece cerrada para el tránsito de vehículos privados de 10:30h a 16:00h y luego se abre.

-Administraciones y autoridades han de implicarse en la conservación de los camimos. Es un gasto sí pero genera riqueza. En alguna ocasión hemos publicado sobre ayuntamientos que no sólo no cuidan los senderos de su municipio sino que además ponen trabas a ciclistas de montaña que de manera altruista se ofrecen a limpiarlos.

-Invertir en trabajos forestales, en la recuperación y mantenimento de los caminos tradicionales. La rehabilitación de los senderos ayuda a dispersar a los ciclistas de montaña de los alrededores de las grandes ciudades hacia comarcas «olvidadas» generando nuevos negocios.

Imitar los modelos existosos de gestión entre administraciones y ámbito empresarial. Un ejemplo, que está replicándose en otras zonas del país, os lo contamos en MTB KINGDOMS PYRENEES: EL MAYOR DESTINO CICLISTA DE ESPAÑA. Supone la oferta conjunta de 280 rutas de bicicleta de todas las modalidades. Más de 3.300 kilómetros de senderos acondicionados y más de 360 empresarios especializados en recibir a clientes cicloturistas.

Miguel Jara y Nila Veneroso durante una entrevista. Foto: Jaime Olivares.

Las prohibiciones empeoran nuestra calidad de vida. La buena gestión de los espacios naturales nos hace más felices y genera riqueza.

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